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Tienes todo lo necesario para el viaje extravagante que es tu vida

Carlos Castaneda

El cerebro, la memoria, el rey de las posturas y una profesora de cutis terso

De pronto enmudecemos. Se nos olvida una palabra, un nombre, una cifra. Yo sabía de memoria toda la información, me confiesa un compañero de trabajo. Hoy día no recuerdo nada, me dice, abatido. Podemos echarle la culpa a la edad, a las células del cerebro que están condenadas a morir, al estrés que nos atacaSigue leyendo “El cerebro, la memoria, el rey de las posturas y una profesora de cutis terso”

Algo nuevo nace

En septiembre en Argentina, mi tierra natal, comienza la primavera. Aunque ahora vivo en el hemisferio norte para mí septiembre es época de renovación. Quizás porque aquí, en Israel, comienza el año nuevo hebreo. O porque cumplo años. Pero, ¿es siempre bueno renovarse, buscar algo nuevo? No hago más que pensar en vos, dame algoSigue leyendo “Algo nuevo nace”

Encuentros personales con mentores, maestros, gurús

No podemos ir solos por la vida. Más allá de nuestros seres queridos, familiares, amigos necesitamos a veces un guía, una mano protectora, una fuente de conocimiento. Una persona que, aunque no está ligada a nosotros por vínculos afectivos nos ayuda en nuestro itinerario.  Esos son los mentores, maestros y gurús. Mentores Tuve la suerteSigue leyendo “Encuentros personales con mentores, maestros, gurús”

Banderas de plegaria, banderas negras- Entre la meditación y la manifestación

Estos tiempos de reclusión en casa me permiten profundizar prácticas personales. De yoga, por ejemplo. Cuando no tengo la opción de llegar a un estudio puedo hacerlo frente a la pantalla en una clase online, muy habituales en los últimos meses. De allí a ejercitar solo, sin la guía de un maestro, la distancia esSigue leyendo “Banderas de plegaria, banderas negras- Entre la meditación y la manifestación”

Sentirse extranjero, ajeno

Nací en un país, vivo en otro. Me mudé a un idioma y una cultura diferentes. Experimenté en carne propia la sensación de sentirme extranjero, ajeno. No puedo culpar al destino, abandoné la tierra que me vio nacer por propia voluntad. En este aparente atentado contra mí mismo hubo “circunstancias atenuantes”: se vivían tiempos revueltos.Sigue leyendo “Sentirse extranjero, ajeno”

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